Lisette Crespo: 5 consejos para emprender en otro rubro siendo fotógrafo

Lisette Crespo es fotógrafa, editora gráfica, poeta, motera y artista plástica. Hace cuatro años creó Machina, un taller de diseño y fabricación de artesanía contemporánea en madera, mientras trabajaba como editora gráfica. Conozcamos su historia y escuchemos sus 5 consejos para todo aquel que desea emprender en otro rubro siendo fotógrafo.

Inicios en la fotografía

Saliendo del colegio ingresé a estudiar Artes Plásticas en la Escuela Nacional de Bellas Artes, ahí conocí a un amigo que estaba estudiando fotografía en el Museo de Arte de Lima, me enseñó su cámara, de qué se trataba y dije: ¡Guau, qué bacán! También quiero aprender eso. Entonces me metí con él a su taller y ahí seguí todo el año.

Todo lo que aprendía en la Escuela de Bellas Artes, lo aplicaba en fotografía, tenía una retroalimentación bacán. Era lo mío, me sentía súper bien. Pero tuve que dejarlo porque la escuela cerró por problemas administrativos. Así que decidí postular a la universidad y estudiar Producción Audiovisual en la facultad de Ciencias de la Comunicación. Sabía que quería trabajar con imágenes, ¡la fotografía me capturó! Por eso las artes visuales se quedan postergadas, en receso…

Trabajo

Antes de salir de la universidad ya estaba trabajando en el diario La República como fotoperiodista. Luego de un año me contratan en El Comercio como editora gráfica, para ver un grupo de revistas nuevas. Al toque aprendí el teje y maneje y poco a poco me dieron más responsabilidades. Así pude ver todas las revistas de El Comercio, pero las principales fueron G de Gestión y Casa y Más. También empecé hacer producción de fotografía, ilustración, escribir. Siempre me ha gustado aprender cosas nuevas.

En fotoperiodismo, cada día es una aventura, en la misma mañana puedes estar en una conferencia de prensa con un montón de empresarios y luego te mandan a un asentamiento humano a fotografiar un caso humanitario. Conocer diferentes realidades y documentar me encantaba. También la adrenalina, trabajar contra el tiempo, la exigencia.

Tenía que aprender a manejar situaciones difíciles y dramáticas, eso no te enseñan en la universidad. Corregí muchas cosas de mi personalidad, como mi pasividad. Desarrollar todas esas habilidades sociales que no tenía, fue muy enriquecedor.

En edición de fotografía para revistas, te puedes tomar más tiempo. También hacía fotos, pero era más publicitario y artístico; jugar con la luz, los colores, las formas. Todo lo que había aprendido en artes plásticas lo aplicaba en el estudio fotográfico. Me encantó armar páginas, porque tenía que cuidar el equilibrio entre imagen y texto para conseguir coherencia y un mensaje visual claro. Aprendí de mis editoras a ver la foto como lo veía el lector. También profundicé en comunicación visual y estética, todo eso enriqueció mi visión como editora gráfica.

Machina

Sentía la necesidad de trabajar el arte con las manos por eso siempre estaba haciendo esculturas, dibujos, escribía, pero no era un estilo de vida. Quería que todo eso sea importante, que se convierta en mi opción laboral, que fue lo que estudié al principio, pero que lo postergué por la fotografía. Entonces creí que era el momento de retomarlo, ¡tenía que trabajar en arte! Dónde y qué iba hacer, era otra pregunta.

Mientras pensaba qué hacer empiezo a experimentar con la madera, veo tutoriales de carpintería y transformo toda mi casa en taller. Así empieza Machina. Un lugar donde puedo crear con mis manos, diseñando y fabricando con la madera. Hoy en día, me dedico íntegramente a Machina con el objetivo de crear piezas hermosas y duraderas que le den realce a cada aspecto de la vida cotidiana y que resalten los espacios que ocupamos diariamente con piezas de diseño únicas, con alto valor estético y que a la vez satisfagan necesidades prácticas.

La madera

De niña siempre me gustó la madera, pero cuando vi su uso en la creación de mobiliario internacional, de diseño contemporáneo y para accesorios de casa. Cuando vi todo lo que se podía hacer, ni siquiera lo pensé.

Cuidar el medio ambiente es el eje que marca todas mis decisiones. La madera es un elemento biodegradable y no va a contaminar cuando se deseche. También me interesan otros materiales como la piedra y el barro, espero combinarlos para crear muebles de uso cotidiano.

5 Consejos

Alejada de la edición gráfica y viviendo una vida sustentable en la selva peruana; nos comparte, desde su experiencia como artista visual y emprendedora, estos cinco consejos que podrán ayudarte a iniciar un negocio o empresa.