
¿Qué pasaría si te pidieran dibujar una casa en 10 segundos?
Suena simple, ¿verdad? Pero el resultado de este ejercicio es mucho más revelador de lo que imaginas.
En un taller de emprendimiento, el moderador nos dijo:
«Tomen una hoja y dibujen una casa como quieran. Tienen 10 segundos.»
Cuando terminamos, nos pidió mostrar nuestros dibujos. Al principio, estábamos entre risas y miradas curiosas.
Pero entonces lanzó la pregunta: Miren los dibujos de los demás. ¿Qué notan?» Silencio. Nadie decía nada. Hasta que mencionó:
«El 90% de ustedes dibujó exactamente lo mismo.» Un triángulo arriba, un cuadrado abajo, una puerta, dos ventanas, un par de nubes y un sol. La misma casa de siempre.
Nos reímos con incredulidad, comparando los dibujos, pero la reflexión que vino después fue poderosa:
Nuestra creatividad está condicionada. Desde pequeños, aprendimos que “esa” es una casa. Si alguien intentaba dibujar algo diferente, probablemente lo corregían porque “así no es”.
Pero, ¿qué pasaría si rompiéramos con esos esquemas? ¿Si dibujáramos una casa redonda? ¿Dos soles o un sol cuadrado? ¿Cómo cambiarían nuestras ideas si nos liberáramos de lo preestablecido?

Este ejercicio lo aprendí en un programa de emprendimiento e innovación de la PUCP en 2016 y lo he replicado en talleres, charlas e incluso con amigos. Los resultados son siempre los mismos: casi todos dibujan la misma casa.
Romper paradigmas no es fácil, pero es ahí donde nace la innovación.
Atreverse a salir del molde significa encontrar tu propio ritmo y autenticidad. ¿Cómo sería el mundo si todos nos atreviéramos a cuestionar lo establecido? Cada día es una oportunidad para salir del molde, recuperar la chispa de la creatividad y mirar el mundo desde otra perspectiva.
Desde ese día, cuando me piden dibujar una casa, ya no la dibujo igual. Y cuando pienso en las cosas que puedo crear, siempre me pregunto: ¿cómo puedo hacerlo diferente a lo que ya existe? Claro, en el camino aparecen resistencias, especialmente cuando trabajas en equipo, pero esa es otra conversación. Quizás más adelante podamos hablar sobre cómo podemos comunicar nuestras ideas y no morir en ese intento.
Porque, al final, todo cambio empieza con una nueva forma de ver las cosas.